¿Qué es la etapa restringida?
(Por Dr. Blas López)

 
Esta etapa durará alrededor de 4 a 6 semanas más o menos o hasta que los síntomas desaparezcan.

Pero aquí me gustaría recordar que hay pacientes que tardaran meses e incluso años, en salir de esta fase restrictiva, quizás debido a su patología de fondo, quizás a tratamientos inadecuados de su patología o a un diagnostico incompleto. Por supuesto, que no es una dieta ideal desde el punto de vista nutricional.

Sera una dieta hiperproteica, pero ahora lo importante, es darle un descanso a nuestro intestino y dejar de machacarlo con nuestras trasgresiones dietéticas, para recuperar lo antes posible la mucosa intestinal.

Ya sabemos que a nivel de nuestro intestino delgado se llevan acabo importantes funciones para digerir y absorber los nutrientes de los alimentos. Pero las células que recubren nuestros intestino delgado, los llamados enterocitos encargados de esas funciones, tienen sus microvellosidades dañadas y por ello no pueden realizarlas correctamente.

Quiero dejar claro, que su recuperación no va a ser total, en este corto periodo de tiempo, pero por lo menos, lo suficiente para poder ir posteriormente introduciendo otros alimentos, y claro está, ello dependiendo de otras patologías o diagnósticos particulares de cada uno. Comeremos una dieta que contenga proteínas, grasas e hidratos de carbono, los llamados macronutrientes.

Posiblemente no en las proporciones deseadas de una dieta ideal, pero en estos primeros días, lo importante es dejar descansar a nuestro intestino y para conseguirlos deberemos reducir todos aquellos alimentos que puedan producir la sintomatología. Echaremos mano de pescados, carnes, huevos y como grasas usaremos principalmente aceite de oliva virgen extra (AOVE) y en segundo lugar aceite de girasol alto oleico.


Las Proteínas

 Uno de los ingredientes de nuestra dieta serán las proteínas. Las tomaremos de los siguientes alimentos.

1.- Los pescados

Cuando hablamos de pescados, también nos referimos a los moluscos bivalvos, los cefalópodos. Y para los que no sois alérgicos a los mariscos, estos también entrarían en este grupo. Pero quizás un poco más tarde, no en esta etapa. Veamos que podemos comprar cuando vamos a un supermercado con pescadería o vamos a los mercados que hayan en nuestra ciudad, o como decimos los que somos de Huelva a la plaza de abasto. Si vives en un pueblo, recuerda que el pecado congelado es totalmente apto, sólo ten en cuenta los conservantes que pudieran llevar y de los cuales hablaremos muchas veces. Pero no os preocupéis, lo iremos recordando.

Dentro de los pescados hay dos tipos, blanco y azules, su diferencia principal es su contenido en grasas.
En esta primera etapa lo ideal son los blancos.
Los azules son más difíciles de digerir por su alto contenido en grasas. Más adelante los introduciremos, ya que son muy importantes para nuestra salud, por su alto contenido en omegas 3.

Entre los pescados blancos tenemos los siguientes:
 
Merluza Pescadilla  Lenguado Rape Dorada Pargo
Mero Breca Acedia Besugo  Congrio Hurta
Bacalao fresco Bacalao desalado Lubina Corvina    


 Entre los moluscos bivalvos:
 
Chirla Almeja Japónica Almeja rubia Navaja Berberecho
Coquina Almeja de Carril o almeja fina Mejillón Almeja babosa o blanca  


Entre los cefalópodos:
 
Calamar Choco Pota Pulpo Chipirón Puntillita



Como vemos, hay donde elegir, y hay variedad de precios..

Una vez elegido el pescado que queremos comer, veremos como cocinarlo. Pero en esta etapa, deben ser platos muy sencillos y con los mínimos ingredientes (FASE RESTRICTIVA).

Si elegimos un pescado blanco, en esta primera etapa lo vamos a hacer a la plancha, hervido, papillote, al vapor, o al horno. Además, del pescado, los ingredientes a usar serán sal y aceite.

Y tal vez algo de lima. Recuerdo que estamos en la fase restrictiva. Quizás la merluza, la pescadilla, el rape, la dorada, filetes de pez gallo podrían ser buenas opciones para esta etapa.


2.- Las carnes

Otro grupo que cogeremos para esta etapa serán las carnes.
Dentro de ellas, podemos distinguir dos grupos, las carnes blancas y las carnes rojas.
La diferencia entre ellas es su alto contenido en hierro y en grasas.
Las carnes rojas son más ricas en estos dos componentes y el color rojo de estas es debido a su alto contenido en mioglobina.

Las carnes rojas vienen representadas por:
 
Carne de ternera Carne de buey Carne de cordero Carne de cerdo


Las carnes blancas están representadas por:
 
Carne de aves (pollo, pavo) Carne de conejo



La carne de cordero puede considerarse blanca si se trata de un cordero lechal. Así mismo ocurre con algunos tipos de cortes, por ejemplo el lomo de cerdo se considera carne blanca. En esta etapa comeremos carnes blancas, simplemente porque al contener menos grasas su digestión es mucho más fácil. Cuando comamos carne de aves no olvidéis quitarle la piel, por su alto contenido en grasa. Recordar que la carne de pavo tiene aún menos grasa que la de pollo. La forma que la vamos a cocinar es similar a la del pecado, cocida, horno, plancha, brasa, papillote.


3.- Los huevos.

Hoy es posible encontrar huevos de diferentes aves (codorniz, pato, oca, avestruz…), pero aquí nos vamos a referir a los huevos de gallina, que es el más consumido. Es un alimento constituido principalmente por proteínas y grasas, ya que su contenido en hidratos de carbonos es testimonial, podemos encontrar algo de glucosa.

Aunque es un alimento mixto, lo he colocado en este grupo por el alto valor biológico de sus proteínas. Para muchos investigadores por encima de las proteínas de la carne y el pescado. El huevo es un alimento con un alto contenido proteico de alta calidad biológica, ya que contiene los 8 aminoácidos esenciales que necesita nuestro organismo. Estas proteínas se encuentran sobre todo en la clara, mientras que en la yema están las grasas. Los vamos a utilizar con sus dos componentes, yema y clara, o solo utilizaremos las claras. Además los huevos contienen vitaminas y minerales, que ya iremos comentando. Los podemos preparar de múltiples maneras: revuelto, en tortilla, plancha, cocido (duro o pasado por agua), escalfado o pochado e incluso al horno, pero de momento no frito. Las carnes, los pescados y los huevos, van a ser los pilares de esta fase dietética restrictiva, porque ninguno de ellos contiene fructosa/sorbitol/fructanos y otros elementos, los cuales serían responsables de la sintomatología intestinal. Con ello conseguiremos dejar de agredir a nuestra mucosa intestinal. Con ellos intentaremos hacer la mayor parte de nuestra comidas, que deberían ser 5 veces al día. Pero como nada es ideal vamos a ir viendo otros alimentos que aunque no perfectos nos puedan ayudar en esta fase tan complicada.



Los lípidos

En esta etapa es normal tener un cierto grado de malabsorción a las grasas. Por ellos la utilizaremos con moderación. Vamos a utilizar el aceite de oliva virgen extra y el aceite de girasol alto oleico. Pero en etapas posteriores y cuando nuestra tolerancia sea mejor, hablaremos mucho de ellas, por las nuevas tendencias que hay sobres las grasas, ya que se plantea sustituir parte de la energía que aporta los hidratos de carbono por la energía que aporta las grasas buenas. Pero ya veremos cuales son las grasas buenas.



Los hidratos de carbono

Como necesitamos una cierta energía para poder realizar nuestras tareas cotidianas, habrá que tomar ciertas cantidades de hidratos de carbono, aunque con moderación.

En esta etapa intentaremos utilizar hidratos de carbono que por experiencia sabemos que son los más tolerados, como arroz tipo basmati, pastas de arroz, fideos chinos de arroz, patatas e incluso algún tipo de almidón, como el de la tapioca, sin olvidarnos de las tortitas de arroz. Pero no las integrales.

Y vamos a utilizar estos porque su contenido en fibra es muy bajo o no tienen. Sabemos que la fibra juega un papel importante en nuestra dieta, pero en esta etapa nuestro intestinos no están preparados para recibirlas con alegría. Y aquí voy a introducir un nuevo concepto nuestra dieta total de hidratos de carbono, es diferente de la dieta neta de hidratos de carbono, que podríamos llamar energética, ya que a la primera hay que quitarles las fibras, para obtener la segunda. Aunque ya veremos que la fibra también puede aportar energía.


Los caldos

Los caldos hechos con carne de pollo y huesos frescos de ternera, será un elemento importante de nuestra dieta en esta fase restrictiva. Con ellos podremos confeccionar algunos platos que nos ayudaran a pasar esta fase tan complicada. Como muchos tendréis una cierta dificultad para absorber muchas grasas, cuando terminéis de hacer vuestro caldo y ya este menos caliente, meterlo en el frigorífico, con lo cual parte de la grasa se coagulara y se ira a la superficie, con lo cual será fácil de quitar.
Hay estudios sobre los caldos, que dicen que pueden ayudar a mejorar nuestra mucosa intestinal.

Otros elementos a utilizar serán la leche de vaca sin lactosa y desnatada y sin aditivos o quizás mejor una leche vegetal con muy pocos azucares, menos de 1 gramo por vaso de leche.

Y digo esto porque también hay una cierta dificultad para absorber los azucares.

Echaremos manos del jamón cocido pero siempre de calidad extra por su mayor contenido en carne pero desgraciadamente tendremos que aceptar los nitritos, porque de momento no se de ninguno que no lo tenga. Y entre ellos podemos comprar Jamón cocido extra Bonatur al corte. De momento dejamos el jamón ibérico para un poco mas adelante. Hasta aquí, los alimentos que vamos a utilizar para esta primera fase o etapa.

Si quieres más información pincha aqui