Cuando se padece una intolerancia en la que todo se complica y hay tantas cosas prohibidas, muchas veces se desconocen las opciones de bebidas aptas y sanas distintas al agua.

 

A continuación enumeramos algunas y sus beneficios, para que desde hoy empecéis a disfrutar de ellas:

 

  • Té rojo: no es habitual fijarse en este té pero os informamos que favorece la digestión, pues estimula la producción de ácido gástrico, así que es perfecto para después de las comidas o cuando se nota pesadez. Además, tiene menos cafeína que el verde.

 

  • Té verde: puede ayudar con el estreñimiento ya que tiene un pequeño efecto laxante. Este té contiene gran cantidad de vitaminas y minerales también, ayudando así a las defensas del cuerpo.

 

  • Rooibos: se trata de una infusión (sin teína) muy beneficiosa para el intestino. Posee propiedades antiinflamatorias, ayuda en la digestión, en los cólicos y con la acidez tras la comida.

 

  • Melisa: una infusión de esta planta sirve para tranquilizar los nervios tras episodios de estrés, ansiedad o insomnio, y al ser relajante, también es útil para calmar los espasmos del aparato digestivo: malas digestiones, retortijones, vómitos, etc.

 

  • Jengibre: otra infusión que ayuda con la digestión pesada, pues estimula la producción de jugos digestivos del páncreas. Son muy conocidas sus propiedades anti vomitivas y antiinflamatorias.

 

Junto con las anteriores están también el té blanco, té negro, hierbabuena, menta, regaliz y una gran cantidad de infusiones que se pueden consumir sin problema.

 

Sin embargo, hay que evitar las siguientes ya que contienen gran cantidad de fructanos y polialcoholes de forma natural:

 

  • Infusiones que contengan frutas como la manzana o la ciruela
  • La manzanilla
  • El hinojo
  • El diente de león
  • La cola de caballo
  • El té oolong (té azul)