Intolerancia a la lactosa
(Por Dr. Blas López)

 


Sabemos que la lactosa es el azúcar de la leche. Esta es un disacárido, es decir está formada por la unión de dos moléculas, la glucosa y la galactosa. Debemos saber, que para que un azúcar pueda ser absorbido por nuestro intestino delgado debe estar en forma de monosacáridos, es decir, estar formado por una sola molécula. Los tres monosacáridos que nuestro intestino delgado va absorber son la glucosa, la galactosa y la fructosa.

Por consiguiente, la lactosa de la leche, y aquí nos estamos refiriendo a la leche de vaca principalmente, debe ser desdoblada en sus dos componentes, glucosa y galactosa. Para ello, existe a nivel del intestino delgado una enzima llamada lactasa, la cual desdobla la lactosa en sus dos componentes, los cuales ya pueden ser absorbidos por los transportadores proteicos de membrana, en este caso por el SGLT1. Estos transportadores están incrustados en la membrana apical de los  enterecitos y absorberán a la glucosa y a la galactosa. Los enterocitos son las células que revisten la superficie de nuestro intestino delgado y serán las encargadas de absorber los nutrientes de nuestros alimentos. En la sección 'archivos' hay un post dedicado a explicar cómo se absorben los monosacáridos. Si deseas conocer mejor este tema, puede descargarlo y leerlo. Se llama “Mecanismos de absorción de los monosacáridos”

En los pacientes diagnosticados de intolerancia a la lactosa, por diferentes motivos, esta enzima falta, o está en cantidad insuficiente, por lo cual, la lactosa cuando llega a nuestro intestino, no puede ser hidrolizada en sus dos componentes, o lo es en cantidad insuficiente. Por este motivo, la lactosa que no ha sido hidrolizada, continuará viaje hacia nuestro intestino grueso. Cuando llegue allí, las flora intestinal la hidrolizara, en su componentes y la fermentara, dando lugar a la aparición de ácidos grasos de cadena corta y a una serie de gases. Estas sustancias no son bien toleradas por el intestino grueso y aparecerán la sintomatología intestinal por todos conocidas.

Hoy en día la industria lechera ha solucionado este problema con las llamadas leches sin lactosas y con sus productos derivados. Esta leche es sometida a un proceso de hidrólisis utilizando la lactasa. Por lo cual, esta leche ya no tendrá lactosa, sino tendrá glucosa y galactosa. Cuando la bebáis no tendréis problema porque lo que llega al intestino delgado ya nos es lactosa, sino glucosa y galactosa, que son monosacáridos.

Hoy en día, hay leche, yogures, quesos y mantequillas sin lactosa, por lo cual, el problema está solucionado, en parte. A veces, en las primeras fases, puede existir un cierta incapacidad para absorber las grasas y hasta los azúcares. Por eso, muchas veces al tomar estos productos, no nos terminan de sentar bien, y es por las grasas que llevan. En este caso, debemos recurrir a la leche sin lactosa y desnatada, es decir, con reducción de las grasas.  En esta etapa inicial, yo aconsejo leche sin lactosa y desnatada, así como los yogures sin lactosa y desnatados. Pero recordar que la leche sin lactosa no le hemos quitado el azúcar, solo lo hemos desdoblado y si nos tomamos un vaso de leche (250 ml), contiene unos 12-13 gramos de azúcares y a veces no somos capaces de absorber tantos azucares, en estas primeras semanas, con lo cual debemos disminuir nuestra cantidad a 100-150 ml. Me gustaría recordar, y esto lo digo porque está confirmado por la misma industria lechera, que estas leches pueden contener cierta cantidad de galactooligosacaridos (GOS). Y estos a veces hay que tenerlo en cuenta, cuando vayamos a preparar nuestro desayuno.

Pero como he dicho antes, el problema no está totalmente solucionado. Pues habrá muchos alimentos procesados que antes comprábamos en nuestras tiendas, supermercados y grandes superficies, que ahora al comerlo nos sentarán mal. Y si lees las etiquetas de estos productos, encontrarás que le han añadido lactosa.  A partir de ahora, tienes que acostumbrarte a leer las etiquetas de los productos que compres, porque si no, estás expuesto a que tengan lactosa y te sienten mal. No os podéis imaginar la cantidad de productos que llevan lactosa: embutidos, salchichas, jamones ibéricos…… ya lo iréis conociendo. Pero la podéis encontrar incluso cuando compréis medicamentos o suplementos alimenticios. Por favor siempre mirar la etiquetas.

Pero habrá un grupo de pacientes que han sido diagnosticado de intolerancia a la lactosa que cuando echan mano de la leche y yogures sin lactosas, esto no le sientan bien. En este caso hay que recurrir a una leche vegetal. Hoy en día, hay infinidad de leches vegetales, de arroz, de avena, avellana, almendra, de coco, de alpiste y muchas más. Pero un consejo, puedes elegir la que desees, pero en mi opinión, al principio debes elegir una que tenga muy poco azúcar. A veces llevan mucha cantidad de azúcar y no sientan bien. E incluso se la añaden a veces azucares no aptos.

No me gustaría acabar este apartado sin mencionar que hay leches sin lactosas con aditivos, pero hay otra muchas que no lo llevan. Escoger siempre leches sin aditivos. También recordar que en estas primeras etapas, aunque hay quesos sin lactosas, su contenido elevado en grasas hacen difícil su digestión, buscar con bajo contenido en grasa.

Recordar que se pueden comprar pastillas que contienen lactasa, por si algún día queréis comer algo que contenga lactosa. Hay diferentes marcas que venden esta enzima. Pero eso lo dejamos para otro día.

Como podéis ver, cuando uno es intolerante a la lactosa y tienes malabsorción fructosa/sorbitol, hay que tener presente una serie de sustancia a la hora de plantear lo que vamos a comer.

Pero las principales son: lactosa, fructosa, polioles, fructanos, inulina y galactanos. Aunque como hemos visto hay algunas más.