Alimentos prebióticos

 

Son fibras que contienen algunos alimentos y que el organismo no puede digerir, por lo que fermentan en el tracto gastrointestinal y favorecen el crecimiento de algunas bacterias intestinales beneficiosas que se alimentan de ellos. Destacan los fructooligosacáridos (FOS) y la inulina.

Los efectos que generan los prebióticos en nuestro organismo se centran básicamente en estimular el sistema inmunológico y facilitar el buen funcionamiento del aparato digestivo, reduciendo desde molestias como los gases hasta previniendo el cáncer de color.
Recordad, todos los alimentos que se citan a continuación no son aptos para la intolerancia a la fructosa.
 

Ajo

En este caso hablamos de un alimento prebiótico, considerado una auténtica medicina.

Tres mil años antes de nuestra era ya se utilizaba en China como medicamento para tratar problemas de circulación y como preventivo frente a infecciones, pero fue el científico Louis Pasteur quien demostró que es un antibiótico natural.

Reduce los efectos de las sustancias cancerígenas como las liberadas por el tabaco o las que se generan en la carne quemada en la barbacoa.

Se ha constatado que las personas que consumen notables dosis de ajo tienen menos probabilidades de sufrir cáncer de próstata y de riñón. Su consumo reduce el colesterol y la hipertensión y previene resfriados y otras afecciones bacterianas.

 

Cebolla
 

Tiene pequeñas cantidades de hidratos de carbono sencillos (3-9%) y algo de proteína (1%). No contiene grasa ni colesterol. Destaca la cantidad y la calidad de la fibra dietética (un 2% aproximadamente). Se trata de fibra soluble, principalmente fructooligosacáridos, pequeñas moléculas de hidratos de carbono que contribuyen a mantener y mejorar la salud gastrointestinal. La fibra soluble, cuando llega al colon se comporta como prebiótico favoreciendo el crecimiento de flora bacteriana beneficiosa para la salud del intestino y ayudando a controlar los niveles de colesterol en sangre. Aporta también minerales: potasio, fósforo, magnesio, algo de calcio, hierro o selenio, entre otros. Pero muy poco sodio. Entre las vitaminas destacan las del grupo B (B1, B2, B6, niacina, ácido fólico) y la vitamina C.


Tomate

Reduce los riesgos de accidente vascular cerebral y disminuye los efectos del envejecimiento sobre las funciones cerebrales. Descubre más frutas saludables para el cerebro.
Reduce el colesterol.
Evita enfermedades cardivasculares y reduce el riesgo de infarto. Descubre más frutas saludables para el corazón.
Ayuda a expulsar toxinas (efecto diurético).
Combate infecciones.
El consumo del tomate nos ayuda a tener una buena salud fortaleciendo el sistema inmune y favoreciendo la prevención de enfermedades.
Algunos estudios científicos aseguran que el tomate ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer (páncreas, estómago, próstata y digestivo).
Buen regulador del tránsito intestinal. Descubre más frutas saludables para el intestino.
Protege la piel de los rayos ultravioletas.
Favorece la rápida cicatrización de heridas.


Puerros
 

Los puerros son una de las mejores fuentes de fibra dietética, que ayudan a saciar el organismo.

Son ricos en vitamina B9 o ácido fólico, que ayuda al cuerpo a generar nuevas células y mantiene la sangre sana para oxigenar el organismo.

Proporcionan calcio que fortalecen los huesos y los dientes y asegura que los músculos y los nervios están funcionando a plena capacidad.

Son una importante fuente de potasio, que equilibra los niveles de agua y ph del organismo.

Aportan vitamina C para reparar los tejidos del cuerpo.

 

Alcachofa

La alcachofa es una auténtica “destructora de toxinas”: su aporte a base de enzimas naturales, vitaminas y minerales son aliados directos para nuestro hígado.
Es conveniente incluir en nuestra dieta vegetales como la alcachofa para permitirnos depurar y, de algún modo, “regenerar” nuestro organismo.
La alcachofa tiene muy poco contenido calórico. En cambio, gracias a su fibra y a su alto poder antioxidante armonizamos la función hepática y favorecemos el tránsito intestinal.
También combatimos la retención de líquidos y mejoramos nuestras digestiones.

 

Plátano


Regula los problemas intestinales, reduce los calambres musculares
Aporta energía a nuestro organismo rápidamente, por lo que es una fruta excelente para niños y deportistas, o para casos de agotamiento, fatiga crónica y fibromialgia
Regula nuestro sistema nervioso y ayuda a aliviar problemas de ansiedad, irritabilidad, etc.
Ayuda a tratar naturalmente la anemia
Gracias a sus propiedades alcalinizantes funciona como un antiácido natural
Un alimento ideal cuando se sufren úlceras
Es una fruta imprescindible para las mujeres embarazadas, ya que reduce las náuseas, regula el intestino, aporta energía sin engordar y contiene ácido fólico

 

Trigo integral

Facilita la digestión y previene el estreñimiento: El alto contenido en fibra de alta calidad del salvado de trigo integral crea un bolo digestivo que pasa rápidamente por los intestinos, movilizándolos al mismo tiempo que permite la perfecta absorción de los nutrientes.
Previene el cáncer de colon y la diverticulitis: Lo anteriormente dicho evita que se depositen desechos y toxinas en el sistema digestivo.
Ayuda a la salud mental: El salvado de trigo integral es abundante en las vitamina B5 o ácido pantoténico, vitamina B1 o tiamina B2 o riboflavina. Todas ellas muy relacionadas en la mejora tanto del estrés como de la ansiedad y la depresión.
cerosa