Alimentos probióticos


Contienen microorganismos vivos (bacterias o levaduras) que, tomados en cantidades adecuadas, son beneficiosos para la salud. Los más conocidos son los Lactobacillus y los Bifidobacterium.

 

El yogur

Es seguramente el alimento probiótico natural más conocido, pero por supuesto no hablamos de todos los yogures, sino única y exclusivamente del natural. Aquellos que han sido elaborados con leche pasteurizada se excluyen del grupo, pues este proceso elimina cualquier tipo de microorganismo, incluidos los beneficiosos.

Estos microorganismos vivos mejoran la calidad, mantienen el equilibrio y restauran la flora intestinal, así como la vaginal y la urogenital. El yogur natural, como buen limpiador de los intestinos, evita la absorción de toxinas y ayuda a que la piel esté más sana y brillante.

Además, estimula el sistema inmunológico, refuerza los huesos y previene la osteoporosis, así como la anemia y las alergias.

 

El kéfir (leche de cabra y granos fermentados)
 

El kefir de leche es una de las fuentes más importantes de probióticos, muy parecido al yogur aunque su mayor diferencia es el método de preparación: el yogur fermenta solo con bacterias mientras que el kefir fermenta con bacterias y levadura. Los granos o gránulos de kefir (de leche o de agua) son un conjunto simbiótico de microorganismos vivos que contienen levaduras y bacterias y que se agrupan en una matriz denominada kefirano. Cultivo simbiótico se refiere a que estas bacterias y levadura dependen unas de otras y conviven en un ambiente de apoyo mutuo. Tienen el aspecto parecido a una coliflor y son de color blanco si son para leche. Necesita un periodo de 24 horas de fermentación dan lugar a esta bebida semi-espesa y agria de la que estamos hablando.

La palabra kefir deriva del turco “keyif” que significa alegría, placer. Esto hace referencia a la sensación de bienestar al sistema digestivo que se siente tras tomar esta bebida. Es originaria de las montañas de Cáucaso y también es referida como “Hongo de Yogur” o “Bebida del Profeta”. Científicos que estudiaron al kefir se maravillaron al encontrar que no existen bacterias malas o micro-organismos patógenos en los gránulos de kefir.

Existen dos tipos de kefir: el kefir de leche (que es la receta que estoy compartiendo hoy) y el kefir de agua (receta para el futuro). El kefir de leche puede ser preparado con leche cruda de vaca, oveja, cabra o hasta con leche de coco. 
 

Receta del kéfir de leche o leche de coco
 

El Chucrut (col fermentada)
 

Durante la fermentación de la col las bacterias se multiplican, favoreciendo el efecto probiótico que tan beneficioso resulta a nuestraflora bacteriana. Nuestros intestinos contienen bacterias beneficiosas que se encargan de llevar a cabo muchas tareas importantes, como por ejemplo mantener los organismos patógenos (incluyendo hongos como la cándida) bajo control. Estas bacterias también favorecen la absorción de los nutrientes de los alimentos que comemos, restauran o protegen nuestro intestino de los efectos de los medicamentos (antibióticos) y nos defienden ante infecciones.

El chucrut es rico en vitaminas A, B1, B2 y C. La vitamina C es necesaria para la absorción del hierro además de ser necesaria para numerosas reacciones en nuestro organismo. Por eso la vitamina C es imprescindible para evitar la anemia. Por otra parte las vitaminas B1 y B2 son muy importantes para nuestro sistema nervioso, interviniendo en el proceso del aprendizaje y la memoria, también retrasan el envejecimiento, cuidan nuestro cabello y uñas y son imprescindibles para las etapas del crecimiento. La vitamina A previene las cataratas y el glaucoma y participa en el desarrollo de los huesos.

La col fermentada tiene ácido láctico que contiene bacterias buenas que mejoran la digestión y la absorción de nutrientes. Por este motivo los probióticos son muy beneficiosos para las personas que tienen problemas digestivos por falta o malafunción de las enzimas digestivas. regular la microflora bacteriana del intestino y controlarla reduciendo el número de radicales libres

Nos aporta minerales como el calcio, el hierrofósforo o el magnesio. Minerales muy importantes para que nuestros huesos puedan crecer bien, nuestros músculos no tengan carencias o que nuestro sistema nervioso pueda llevar a cabo sus funciones.

Aumenta el proceso depurativo del organismo y mejora dolencias como la gota (ácido úrico alto), la artritis, etc.

La col fermentada es rica en enzimas, que son los catalizadores de muchos procesos químicos que ocurren en nuestro organismo siendo esenciales para una buena salud. Las enzimas se van reduciendo a medida que envejecemos y por malos hábitos alimenticios, la cafeína, el alcohol, el tabaco o medicamentos.

Incorporando col fermentada a nuestra dieta estamos ayudando a mejorar los desórdenes digestivos, el intestino inflamado o la diarrea y el estreñimiento.

Los probióticos favorecen el funcionamiento de órganos tan importantes como el hígado y el páncreas.


Receta del chucrut

 

El Kimchi (col en vinagre)
 

El kimchi se puede consumir solo y además con él se elaboran diferentes tipos de guisos.
Las verduras, de este modo preparadas, mantienen sus propiedades intactas.
Debido a la fermentación las verduras que constituyen el kimchi son más fáciles de digerir y los nutrientes se asimilan mejor.
Estimula el apetito y al contener ácido láctico limpia los intestinos.
El consumo regular de kimchi coreano aporta grandes beneficios al organismo.
El kimchi coreano es un purificador de las arterias de gran espectro.
Es un producto prebiótico y probiótico eficaz para fortalecer las defensas y regenerar la población de flora intestinal amiga en el intestino.
Las verduras con las que se prepara el kimchi son por sí mismas recomendables pero al consumirlas ya fermentadas y predigeridas convierten al kimchi en un potente antioxidante.
Contiene una gran cantidad de vitamina C y carotenos, así como proteínas, carbohidratos, calcio, y vitaminas A, B1 y B2.
 

Receta del kimchi

 

El Tempeh (grano fermentado)
 

El tempeh es un alimento elaborado a partir de la soja, cocido y ligeramente fermentado con un moho: rhizopus, que se prepara en los países asiáticos desde hace cientos de años.

Este alimento se puede preparar tanto en forma casera o también comprarlo ya industrializado. En el caso del tempeh que se comercializa debemos leer bien la etiqueta ya que generalmente se le adicionan otros cereales, como por ejemplo cebada, o también condimentos.

El tempeh es bastante sabroso, tiene un sabor similar al de la nuez,  tiene muchas proteínas, calcio e isoflavonas benéficas.
 

El mayor beneficio del tempeh es que su alta concentración de proteínas lo convierten en un excelente sustituto de los alimentos de origen animal, por lo que es específicamente indicado para aquellas personas que realizan una dieta vegetariana.

Consumiendo tan solo 110 grs. de tempeh al día estamos aportando a nuestro organismo más del 40% de las proteínas que necesitamos y lo mejor de todo es que aporta solo 225 calorías.

Las isoflavonas que mencionábamos anteriormente aportan muchos beneficios para nuestro organismo, por ejemplo ayuda a las mujeres que se están acercando a la edad de la menopausia a aliviar los molestos síntomas y fortalecer los huesos.

En la población general el tempeh reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer, sobre todo los vinculados al tracto digestivo, regula los niveles de azúcar en sangre, funciona como un potente antioxidante gracias a su alto contenido en manganeso y cobre, promueve la salud digestiva, regula el ritmo intestinal.
 

Receta del tempeh


El Chocolate negro

 

El chocolate podría tener efectos positivos en nuestra salud por su interacción con la microbiota intestinal.

Diversas investigaciones han demostrado que, gracias a los polifenoles presentes en su composición (de los que tanto os hemos hablado en Esencia de Chocolate y Cacao), el cacao ejerce una acción prebiótica beneficiosa en las bacterias de nuestro intestino.

El consumo de bebidas ricas en cacao contribuye a modificar la proporción de bacterias beneficiosas en relación a las nocivas en la microbiota intestinal, fomentando por tanto que aumenten las primeras. El efecto probiótico de los polifenoles del cacao incrementa las bacterias “buenas”, como las Bifidobacterias y los Lactobacilos, a la par que reduce la presencia de otros microorganismos potencialmente patógenos.

 

Las microalgas

Suponen una fuente potencial de compuestos bioactivos, que pueden ser utilizados en la industria alimentaria para producir alimentos altamente biodisponibles. Estos alimentos, tienen como objetivo, no solo aportar valor nutricional, sino también cumplir una función específica y muy importante, como es mejorar la salud de los seres humanos, así como ayudar en la prevención y la reducción del riesgo a contraer ciertas enfermedades.

Son ricas en vitaminas, aminoácidos esenciales y polisacáridos, se tratan de ingredientes idóneos como complementos para determinados alimentos, contribuyendo al refuerzo para combatir las carencias nutricionales de la población, ayudando así, a equilibrar los déficits en defensas.